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Tu propia sala de cine

  • Foto del escritor: Enrique Herrera
    Enrique Herrera
  • 1 ene
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: hace 7 días

¿Qué no es el cine una forma de arte bellísima? Imagen, movimiento, narrativa, sonido y visuales se mezclan de manera tal que me hacen sentir inmerso en la historia que sucede frente a mi.


Y que decir de ir al cine. Una experiencia total desde que compro el boleto, las palomitas y refresco, hasta que, ya en la sala, me siento cómodamente en la butaca de mi elección, listo para la función que esta por iniciar.


La de ayer fue una comedia absurda que me sacó hasta lágrimas de risa. Hoy es un drama digno del premio Oscar. Mañana, la más reciente de la saga de superheroes. ¡Qué experiencias! Por casi dos horas o más sucumbimos a las máximas emociones, con todo permiso.


Eso si, se entiende que cuando ruedan los créditos finales, la película terminó. La sala de proyección queda vacía y ahí se disuelven las emociones vividas, junto al bote grande de palomitas que no pudiste acabar.


Y, ¿a qué con todo esto?


Pues, que no hemos querido salir de la sala aún. Seguimos apoderados de la butaca, tal cual trono de rey, proyectando desde la cabina de la mente, una película de nuestra autoría.


Tiene de todo: drama, comedia, llanto y hasta superheroes y un guión que no se retuerse, ni se complica. Dotes de un fino guionista egoico.


Cuenta con absolutamente todos los mecánismos que un guión cinematográfico debe tener. Hasta un "plot twist" en medio que la convierte inesperadamente en película de miedo, donde todos los personajes, exceptuándonos, se vuelven en nuestra contra.


Nadie se salva de la conversión villana: la pareja, el jefe, el conductor del otro carril, los padres, las madres, los hermanos, las hermanas, los exes, el presidente, su gobierno, la sociedad, la religión, el cambio climático, los tacos al pastor, las dietas, el ejercicio, la educación, la falta de educación, la pandemia, la ansiedad, el colesterol y triglicéridos, la física atómica, la cuántica, los iluminati, la pachamama, el niño interior y sus heridas del alma, Mercurio retrógrado, el Sol en conjunción con Venus, la Luna en oposición con Marte, lo que él me dijo, lo que ella no me dijo, lo que ella hizo, lo que él no hizo, lo que se dejó de hacer y se dejó de decir, lo que si se hizo y si se dijo y hasta Dios mismo... todos confabulando en contra nuestra.


Sin embargo sigue siendo solamente una película proyectada por las mentes, hacia una pantalla que no a dejado de estar en blanco desde que entramos a la sala y acapararla.


Estamos solos en la sala oscura y apagada, mirando la pantalla en blanco, comiendo palomitas rancias del bote medio vacío y bebiendo Coca Zero sin gas. Conformándonos con las migajas del sueño.


Te recuerdo, la sala esta apagada, eres el único espectador de una película irreal. Estás en total libertad de salirte de la sala cuando gustes. Te garantizo que tu visión se ajustará rápidamente a la luz. Es la naturaleza de tus ojos hacerlo.


EnriqueH


Imagen producida en ChatGPT
Imagen producida en ChatGPT


 
 
 
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